La VICTORIA hoy está en su Sangre: Sella YA tu día con la Sangre de Jesús
Texto
La sangre del cordero señalara las casas donde están ustedes, al ver esta sangre yo pasare de largo y ustedes escaparan a la plaga mortal.
Hoy en día nosotros ocupamos sellar nuestras vidas con la sangre del cordero, ocupamos sellar nuestros matrimonios, nuestros hijos, nuestros trabajos, nuestros estudios, ocupamos sellar toda nuestra vida con la sangre del cordero.
Hoy la manera en que tenemos para sellar nuestras vidas, nuestros corazones, nuestras familias, nuestros hijos, nuestra economía con la sangre del cordero es a través de la eucaristía así es que seguimos toda nuestra vida con la preciosísima sangre de Jesús que nos libera y nos transforma, bastara tan solo con que podamos degustar, asistir, vivir, sentir el santo sacramento para que todos los males vayan alejándose de nuestra vida, Jesús, inmenso Jesús, que difícil es obedecerte Jesucristo, pero mas difícil es vivir sin ti Jesús, así es que hoy Jesucristo déjame sellar toda mi vida con tu preciosísima sangre, así es que hoy señor Jesucristo déjame sellar mi matrimonio con tu sangre preciosísima, así es que hoy señor Jesucristo déjame sellar sellar a mi hijos con tu sangre preciosísima Jesús, hoy señor déjame sellar todos mis sentimientos, mi corazón lleno de angustia, dolor, odio, resentimiento, amarguras, soledades, depresiones, hoy señor déjame sellar todo mi ser con tu preciosísima sangre a través de tu santa eucaristía.
Jesucristo de una manera muy especial señor, quiero sellar con tu sangre preciosísima mi vida interior señor, hay tantas dudas en mi corazón, hay tantas preguntas en mi mente señor, mira Jesús cuanto dolor, cuanta angustia, cuanta soledad, mira Jesús cuanta depresión, mira Jesús cuanta necesidad de ti, mira Jesús mi corazón corriendo señor, mira mi corazón señor aun sangrando Jesucristo así es que yo te pido Jesús que tu sangre preciosísima selle mi corazón, mis sentimientos, mi voluntad, mira Jesús cuanto dolor y angustia señor Jesucristo, hoy señor Jesucristo te ofrezco todos mis desvelos, mis cansancios, mis enfermedades, mis visitas con el medico, las pastillas que tengo que tomar, los estufidos, los análisis, hoy te entrego todo Jesús, mas aun te los cambio Jesucristo, te los cambio por un momentito de tu presencia Jesús, te los cambio Jesús por tu sangre liberadora, te los cambio Jesús por un cachito de tu cielo.
Jesús, hoy señor me postro en tu presencia Jesucristo y quiero escuchar tu voz señor Jesús, quiero escuchar como como aquella ocasión que le dijiste a Lázaro que se levantara Jesús, así es que yo esta mañana tomo señor tu sangre preciosísima, la pongo en mi corazón y escucho con mis oídos de la fe tus palabras diciendo "Levántate, no puedes estar así, no puedes estar sumergido en depresión, no puedes estar viviendo en pecado, no puedes estar viviendo con temores y angustias". Hoy por la sangre preciosísima derramada yo puedo vivir en libertar, mi vida cambia, no por merito propio sino por aquel que ha derramado hasta la ultima gota de sangre por mi, el ha dado lo mejor de su vida para que yo tenga vida por que cuando el fue levantado en esa cruz atrajo a todos a el para darnos vida por eso hoy Jesucristo mi corazón escucha tu voy te dice "Sálvame Jesús" y te dice "Restabléceme Jesús" y te dice "Libérame Jesucristo" y te canta...
Adorado Jesús, ahora yo te clamo tus promesas Jesucristo, tus promesas señor que me dan salvación, así es que en alta voz yo me pongo de pie Jesucristo y te digo "La sangre del cordero me ha liberado" por eso tu Jesús subiendo a la cruz y cargas cargando con nuestros pecados, mueres para que a través de la muerte tu nos des vida y a través de esa vida nosotros podamos estar a tu lado señor Jesucristo por que por tus llagas Jesús nosotros fuimos sanados.
Pues en Cristo la sangre que derramo paga nuestra libertad y nos merece el perdón de los pecados, por la sangre de Jesucristo somos justos y somos buenos como si nunca hubiéramos pecado, así se cumple la profecía de Isaías, hizo suyas nuestras debilidades y cargo con nuestras enfermedades, bien conocemos la generosidad de Cristo Jesús nuestro señor, por nosotros se hizo pobre siendo ricos para hacernos ricos con su pobreza y también poderoso es Dios para colmarnos de toda clase de beneficios para que nunca nos falte nada y podamos con lo que nos sobra servirlo.
"La VICTORIA hoy está en su Sangre: Sella YA tu día con la Sangre de Jesús"